pránáyáma

... tu respiración marca tu estado

El Pránáyáma, para mí, es una de las herramientas más poderosas dentro del yoga.
Nos permite cambiar nuestro estado, pudiendo pasar de una respiración agitada y nerviosa a una respiración tranquila y en calma
 
Voy a describirte una situación, quizás te sea familiar…  estas nervioso, preocupado, estas ante una situación que no controlas… observas que la respiración se altera, es posible que vaya en aumento, que se vuelva más rápida y agitada, sientes que tu ritmo cardíaco también aumenta, eso hace llegar menos oxigeno al cerebro. Ante esta situación, no puedes pensar con facilidad y te bloqueas, o incluso paralizas… sientes frustración, ira, rabia… te suena??? Pues bien, cuando nuestra respiración es tranquila, lenta y armoniosa, en nuestra mente podemos encontrar la serenidad para resolver los problemas o situaciones de nuestro día a día. 
 
En mis clases de yoga, doy mucha importancia a este momento de la práctica, pues es la llave para traernos al aquí y ahora, para conectar con nosotros y hacernos presentes de nuestro estado. Nuestro cuerpo respira por si solo, es un mecanismo automático. Pero cuando trabajamos el pránáyáma, nos hacemos conscientes de la respiración, somos nosotros los que tomamos esas riendas, somos nosotros los que vamos a dirigir ese aire, modificando su ritmo, su movimiento, su dirección y ahí nace nuestra presencia, nuestra conexión con nosotros.

Existen diferentes técnicas de pránáyámá y cada una de ellas nos aporta un beneficio, pero ninguna es efectiva si no estamos presentes en su ejecución. Así que toda técnica de respiración tiene que ser consciente, al igual que la construcción de nuestras ásanas, si lo hacemos mal podemos “lesionarnos”, (podemos bloquear nuestro diafragma, hiperventilar…)
 

Antes de adentrarnos en las diferentes técnicas y su proposito, date cuenta de como respiras en cada situación de tu día a día. Si sientes que estas experimentando una situación que te puede crear estrés, nerviosismo, sentir que todo se te va de las manos… DETENTE, haz un par de respiraciones amplias y profundas, suelta el aire por la boca y conecta contigo… veras como todo se calma, tu respiración se vuelve más tranquila, lenta y tu corazón vuelve a un ritmo armonioso, tus pulmones amplían su capacidad… y tu cerebro recibe más oxigeno, desde ahí seras capaz de ver la solución a esa situación que te altero. Algo tan simple como la respiración puede cambiar tu vida.

Hay un dicho que dice…  

si controlas tu respiración, controlas tu vida

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